• Jorge Meléndez

Brillas cuando no sabes

Desde que entraste a tu Facebook esta mañana, o a Twitter, Instagram o cualquiera de las muchas redes sociales que existen o frecuentas, ¿cuántos anuncios, videos, memes o cursos has visto de seudo expertos de lo que sea? Muchos, ¿cierto? El problema no es la cantidad, sino la veracidad y cómo afecta nuestra forma de ver la vida y de creer (o no) en las personas.


En mi blog ayer, "El Detox del Emprendedor" (lo puedes encontrar aquí www.jorgemelendez.com.mx/blog/el-detox-del-emprendedor), les dije que hoy hablaría del "no saber", ya que me parece que es un tema que merece un poco más de profundidad.


Vivimos en un mundo donde todo el mundo tiene que saber. Tienes que saber para demostrar. Tienes que saber para probarle al mundo. Tienes que saber para no quedarte atrás. Tienes que saber para poder competir. Tienes que saber para ganarte la vida. Tienes que saber porque si no ya tu sabes lo que van a pensar. Tienes que saber porque si no sabes eres bruto. Tienes que saber porque...y el cuento no acaba. En fin, tienes que saber.


Por saberlo todo perdí un matrimonio. Por saberlo todo no escuchaba. Por saberlo todo no aprendía. Por saberlo todo vivía en una arrogancia, una soberbia y un prejuicio constante. Por saberlo todo tenía que demostrarle a todo el mundo que sabía mucho o era el mejor.

Por saberlo todo perdí negocios. Por saberlo todo no estuve cerca de seres queridos cuando ellos lo necesitaban. Por saberlo todo le di más peso y valor a las cosas que validaban mi imagen, que nutrían mi espíritu.


¿De qué manera el "lo se", "ya lo se", o el saberlo todo afecta tu calidad de vida? ¿Tus relaciones? ¿Tu capacidad de escuchar? ¿Cómo el mundo te ve, se acerca o se aleja de ti? ¿Cómo tratas a la gente si lo sabes todo? ¿Cómo la gente se relaciona contigo si creen que ya lo sabes todo? ¿Cómo (y cuánto) quieres demostrarle a otros que lo sabes todo? ¿Cómo puede aportarte alguien si lo sabes todo?


No sé a ti, pero llegó el día que me cansé de saberlo todo. En realidad, me dolía demasiado. Detrás de todo lo que "aparentemente" sabía había un gran vacío, una falta de atención y reconocimiento. Fue ahí que comencé el proceso de "desaprender" que culminó en mi primer libro. Fue aprender a escuchar, a ser empático, a conectarme con la gente, a tomar en cuenta las ideas de otros, a trabajar en equipo, a que el mundo no gira alrededor de mi y, la más grande de todas, poder decir "no lo se" con la paz interna más grande del mundo.


Decir "no lo se" abre espacio, te permite quitarte la presión de tener que saber la respuesta y poder aprender las respuestas que el mundo puede aportarte. Decir "no lo se" te permite escuchar, preguntar, descubrir y ser curioso para llegar a un lugar nuevo y diferente. Muestra un grado de humildad y de humanidad. ¿Cómo se siente hablar con alguien que todo lo sabe? ¿Cómo se siente cuando piensas que el mundo espera de ti la respuesta correcta, exacta y perfecta? ¿Cómo se siente si esa persona eres tu? Pues una de las respuestas más brillantes que va a salir de tu boca y ganarte muchos seguidores es "no lo se". ¿Cuándo comienzas? ¡Descúbrelo!


Te invito a que compartas este blog con una persona que pueda encontrar valor, especialmente si lo sabe todo. Si quieres estar informado de lo que pasa en Anquiro, regístrate en www.jorgemelendez.com.mx, es gratis y no compartimos tus datos. Todos los jueves (hoy) tenemos un nuevo capítulo de Anquiro TV por YouTube. Esta semana es "Que no te seduzca tu Darth Vader!", nos encuentras como Jorge Meléndez. Todos los lunes tenemos un nuevo Anquiro Podcast y lo consigues en anchor.fm/jorgemelendez. Esta semana el tema es ¿Ser dinosaurio o ser Tom Cruise? No te lo pierdas. ¡Gracias por sacar de tu tiempo para leer este blog! #crecimientopersonal #nosaber #coaching #escuchar #knowhow #desaprender #anquiro #darthvader #empatia #brillar

No saber puede liberarte

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