• Jorge Meléndez

Crecer no es tener popularidad

El número. El tamaño. La presencia. La influencia. El impacto. La importancia. El número de seguidores. Los likes. Las compartidas. La cantidad de ventas. El tamaño del cheque. Los resultados. Todos los mencionados son parte de un aspecto que todo aquel que aspira a tener un grado de éxito mira como indicador de su gestión o estrategia: el crecimiento.


Pareciera como si estuvieran al alcance de la mano de tu celular con una buena estrategia. No tan rápido. El problema es que vivimos en un mundo donde la gente quiere el éxito, pero se le olvida que para llegar a él, se requiere atravesar por un proceso llamado crecimiento. Crecer no es un reflejo, sino una cadena continua de acciones. Si estas se expanden, muestran lo largo y ancho que puede ser tu vida. Por el contrario, si se contraen, reflejan lo corto y estrecho que puede ser el espacio que ocupas en el mundo.


Mucha gente confunde crecer con tener popularidad. Recuerdo cuando estaba en mi último año de Escuela Superior (Preparatoria o Bachillerato), me postulé para ser el Presidente de mi Clase Graduanda. Yo era un chico muy popular, participaba de todas las actividades y no tenía problemas con nadie. Eso para mí era suficiente como para pensar que podía ganar las elecciones. Las perdí y me dolió, pero aprendí esta lección. Este punto es importante ya que mucha gente hoy día, por la importancia, presencia y exposición en las redes sociales, confunde este punto en el desarrollo de ser un emprendedor o profesional independiente.


La gente hoy día tiene acceso a tanta información al alcance de la mano, donde el bombardeo de historias, propagandas y publicidad (tanto cierta como falsa) es tan copiosa e incesante, que cree que cualquier iniciativa propia de negocio o emprendimiento tiene que compararse con eso para ser "exitosa". Esto provoca que mucha gente minimice su idea o sienta un grado de temor a lanzarse con un excelente proyecto, por pensar que no da la talla o no está a la altura de lo que ve todo el día en la pantalla de su celular o dispositivo. Ese es el peor crimen que podrías cometer contra ti mismo.


Crecer no es alimentar una expectativa por un periodo de tiempo. Tampoco es esperar que la gente responda a tus ofertas (llámese posts, escritos, talleres, seminarios o ventas), no importa la preparación o certificación que tengas que lo respalde, en tiempo récord. Crecer es tener claro que lo que haces lo haces porque te apasiona, te inspira, lo harías por el resto de tu vida y hasta lo harías de gratis porque sabes que agrega valor a los demás cuando lo haces y de la forma en que lo haces.


Si realmente amas lo que haces o estás claro que la idea que tienes puede impactar a mucha gente, aquí unos 5 pasos que te sugiero que tomes en cuenta para que puedas tener un crecimiento sostenido y no una frustración inmediata.


1) Crea tu propia plataforma - entiéndase tu página web y comiences a atraer a la gente a ella y generar una base de datos, ya que el que tengas muchos seguidores en twitter, Facebook, Instagram, LinkedIn o Pinterest, entre otros, no es garantía de que mañana esa base de datos la pierdas, ya que no es tuya, sino de ellos.


2) Crea contenido propio y original y que genere valor - no escribas esperando obtener likes, seguidores, comentarios o compartidas. Escribe lo que nace de ti, se que al principio no es fácil para algunos, y que lo compartes de manera genuina y abierta. Si compartes material de un mentor, alguien que admiras o que no es de tu autoría, cita al autor.


3) Elige una forma de comunicación que vaya de acuerdo a tu estilo, mensaje o público que deseas impactar - Existen tres formas de impactar a un auditorio: de manera escrita, visual o auditiva. Si sientes que escribir es tu fuerte, haz un blog. Si te gusta estar frente a una cámara, comienza un canal de YouTube y si eres amante de los audios, haz un podcast que deje al mundo atónitos mientras escuchas cómo agregas valor. Si sientes que quieres hacer de más de una forma, elige las que quieras.


4) Comprométete por un año - Una vez tengas tu página y la forma en que vayas a conectar con tu audiencia, hazlo sin parar por lo menos por 12 meses. Si es un blog semanal, por 52 semanas. Si es un podcast semanal, igual. Si es un episodio de tu canal de YouTube que va al aire dos veces a la semana, serían unos 104 episodios. Ojo: que nazca de tu plataforma y la compartas en las redes sociales.


5) No cuentes - No importa si tienes o no tienes likes (me gusta), si no te dejan comentarios o si no lo comparten. Haz lo que hagas no por la respuesta, sino por el valor que aportas y el contenido que estás creando. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Que no tengas seguidores, pero vas a tener material para un libro, un documental o para editar algo con más impacto. Vas a crecer (punto del blog de hoy) y no vas a ser la misma persona al cabo de un año, te lo aseguro.


Hay un sexto paso, que te lo regalo como bono adicional. Ten un círculo cercano de influencia (no sólo de amigos, sino de un mentor y personas que pueden darte una retroalimentación honesta de tu trabajo y cómo mejorarlo o afinarlo más para que sea más efectivo con el publico que sirves. ¿Cuándo comienzas? ¿Te agregó valor este blog? Déjame tus comentarios, positivos o negativos, abajo. ¿Crees que otros pueden beneficiarse de leer este escrito? Compártelo en tus redes o con tus amigos. ¿Quieres recibir más información de Anquiro? Regístrate, no vamos a compartir tus datos con nadie. #crecimiento #compromiso #emprendimiento #creencias #mentor #originalidad #nocuentes #desarrollopersonal #anquiro #sinmiedos


Crecimiento sostenido en 5 pasos

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