• Jorge Meléndez

El poder del ejemplo

Yo era un niño de ocho, nueve años, pero todavía recuerdo su rostro. Acababa de recibir una noticia que no esperaba, pero sin pensarlo dos veces empezó a buscar soluciones. Su sueño era trabajar en lo que se había preparado por casi veinte años. Pero la realidad decía que no podría hacerlo porque para ser terapeuta físico se requería una preparación universitaria, no casi veinte años de experiencia dentro de la milicia.


Su realidad era mantener un hogar con seis hijos, su esposa y volver a un país del que se había ido hace más de veinte años. A sus 43 años mi padre regresaba a estudiar de noche en la Universidad. Entrar en un mundo del que llevaba mucho tiempo alejado, como lo era el aula. Pero mi padre no sólo asumió el reto, sino que terminó una carrera a sus 47, casi 48, años en Administración de Empresas y trabajó durante casi 18 años en el sector público hasta que se retiró.


Ese ejemplo me demostró que nada es imposible. Que cuando la vida te lanza una curva inesperada, tu puedes enfrentarla de la mejor manera si estas dispuesto a ser flexible, a tener la mejor disposición y si te mantienes abierto a aprender ante el reto. No fue fácil para mi padre, ya que tenía que viajar constantemente desde mi pueblo Vega Baja hasta San Juan donde se encontraba la Universidad y muchas veces no tenía los medios para hacerlo. Me contó que muchas veces "solo tenía para la gasolina del coche, una barra de Snickers y un vaso de agua".


Mi padre es uno de miles, tal vez millones de personas, que viven situaciones iguales (o peores) a las que tiene que enfrentarse y superar para alcanzar algo importante. Dado a que esta semana estamos hablando de tu equipo de viaje y que elementos son vitales para hacer de tu jornada en la vida, hoy vemos la importante que es la apertura, la flexibilidad y la disposición.


El reto para mi padre era volver a un mundo desconocido para él. Había estado fuera de la Escuela por más de treinta años. incorporarse a un mundo universitario, siendo un militar retirado, fue un proceso de ajuste, de cambiar su mentalidad y de adaptarse a un entorno que cambiaba. Todavía lo pienso y admiro su coraje, su valentía y su disposición. Es por eso, y mucho más, que mi padre es uno de mis héroes. Y en más de una ocasión, sino por la serie de cosas y retos que ha asumido: desde pelear en una Guerra (Corea) hasta servir al mundo de tantas maneras. Lo he dicho muchas veces: quiero ser como mi padre cuando llegue a grande.


Recuerdo cuando me ofrecieron trabajar en un periódico por primera vez. Nunca me preguntaron si había estudiado periodismo o comunicación. Tampoco me preguntaron si sabía escribir correctamente. La pregunta fue: ¿Te gustaría escribir colaboraciones semanales de música y tener una página dedicada a lo que entiendes que se destaca en ese ámbito en ese momento? Mi respuesta fue sí.


Pude haber pensado que no sabía, que no tenía la preparación, que la gente que había estudiado periodismo o comunicación se podrían burlar de mi, entre muchas otras cosas. Pero elegí pensar otra cosa. Elegí prepararme: buscar una mentora, una profesora que me enseñara a escribir correctamente. Estuve abierto a escuchar de mi jefa qué leer (algo que detestaba en ese entonces) y cómo fusionar lo que escuchaba con lo que sentía y producir un escrito con un propósito y una dirección.


No fue fácil. Fueron muchas noches de frustración, de desespero, de pensar que no podría lograrlo o alcanzarlo. Fue casi un año de estudio, de tutorías, de lectura y de volver a empezar muchas veces. Todavía creo que no he terminado, ya que no escribo perfecto, pero de donde estaba hace treinta años y hoy, me siento orgulloso del avance.


Es muy probable que hoy tu vida te esté presentando desafíos. Que el plan que tu tenías no se está definiendo como querías. Tal vez has enfrentado una pérdida, algo inesperado o simplemente deseas cambiar de dirección. Tener la flexibilidad de poder decir si o aceptar el no seria crucial. Tener la mejor disposición para aprender, escuchar y poner en práctica lo que se requiere para el desafío es vital. Y tener la apertura de adaptarte a otro mundo, a otras cosas, a nuevas personas y nuevos aprendizajes serían cosas que marcaran tu vida.


Aveces los sueños son confirmaciones de lo que ya sabías que querías. En otras son revelaciones de lo que vas descubriendo de ti. Mi sueño siempre fue ser médico, la vida me reveló que sería escritor. Lo que he descubierto de mí en el proceso, al poder ver un ejemplo como el de mi padre anteriormente, no tiene precio. ¿Qué vas a tener que estar dispuesto hacer inesperadamente

Somos un ejemplo y eso tiene un impacto en la gente.

para alcanzar tus sueños?


¡Gracias por sacar de tu tiempo y leer este blog! Te invito a que lo compartas con personas como tu, que quieren crecer y manifestar sus sueños.


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