• Jorge Meléndez

La gente que te rodea

Tal vez lo has escuchado o leído muchas veces: eres la suma de la gente que te rodea. Es más, figuras como Anthony Robbins, Stephen Covey y Bill Gates, entre muchos otros, han dicho que "por lo menos 2 de las 5 personas con las que más tiempo pasas deben saber más que tu". Enfatizan en la importancia de constantemente revisar tus límites, de estirarte, de incomodarte, de alterar tu nivel de conformidad por uno de desafío constante.


Voy a revelarte un secreto: trabajo más duro después de los 50 que todo lo que había trabajado antes de llegar al medio siglo.


Eso no quiere decir que trabajo más, es más, siento (y se) que trabajo menos, pero el tiempo que paso trabajando es mucho más intenso, que requiere pensar y crear más y es mucho más productivo que lo que hacía antes de los 50. ¿A qué se debe eso? Decidí alterar mi círculo íntimo e incluir en el mismo personas que me retan a pensar diferente, actuar diferente, a hacer cosas como nunca las he hecho y a crear cosas que nunca había creado. (En algunos casos hasta jamás pensaba que era capaz de lograrlo).


Cuando haces algo por mucho tiempo, y te gusta mucho lo que haces, es bien fácil pensar que puedes seguir haciendo lo mismo con el paso de los años. Dices que es tu llamado, tu misión y lo que viniste hacer a este mundo. Una cosa es que te guste lo que haces y otra cosa es preguntarte: ¿cuál es el siguiente desafío en mi desarrollo con lo que me gusta hacer? Mirar lo que has logrado es atractivo, tener claro lo que todavía no has logrado puede ser lo que te inspire por el resto de tu vida.


Cuando dejas de aspirar es por uno de dos cosas: o dejaste de soñar o dejaste de desafiarte. Ahí es cuando la comodidad determina por ti, no la visión que tienes para ti.


Cuando cumplí cincuenta años me hice una pregunta: ¿qué quieres lograr que no has logrado que si sigues haciendo lo mismo no lo vas a lograr? En ese momento hice una revisión honesta de muchos aspectos de mi vida. En ese momento pude ver que tenía muchas satisfacciones, muchos logros, pero faltaba algo que era importante para mi, cómo podría unir lo que había hecho para crear algo que definiera mi trayectoria en este mundo, tanto como persona como profesional.


En ese momento me di a la tarea de hacer tres cosas: definir qué cosas serían parte de esa trayectoria; qué personas serían parte de ese camino y estar dispuesto a pagar el precio y no mirar mi edad, mi historia o todo lo que mi EGO podría decirme para invalidar mi gestión o esfuerzo. No ha sido fácil en ocasiones, ya que pensar en emprender después de los 50, dejar de depender en las cosas que perpetuaban mi mente dentro de una comodidad, mentalidad de empleado o de escasez o trabajar por algo en lo que crees sin mirar atrás o esperar nada a cambio puede ser atemorizante. Por eso cuando Gary Vaynerchuk dice "emprender no es para todo el mundo", le creo.


Saber lo que tienes que hacer no es lo mismo que hacer algo al respecto. Ponerte en manos de personas que ven en ti una gran posibilidad es el primer paso, pero para que la alcances va a requerir de ti ser quien nunca has sido.


Desde el momento que decidí unir a mi círculo cercano a varias personas que han venido a desafiarme como nunca en mi vida, mi forma de verme, de ver lo que hago y, más importante, lo que quiero hacer, ha tomado un nuevo giro. Una de estas personas llegó para retar mi manera de hacer lo que ya venía haciendo por veinte años: ver el proceso de coaching de manera mucho más abarcadora, de tomar muchas formas y rutas innovadoras en la forma en que puedo servir a la gente. Gracias Catalina Estrada por una amistad que hoy llega a casi veinte años y tu manera de seguirme desafiando lo agradeceré toda la vida.


Otra persona llegó para realmente desafiar mi mente, creer en mis habilidades y darme el permiso de desbocar una pasión que había descubierto hace muchos años, como lo es escribir. Esta persona la conocía hace cerca de trece años, pero la veía como algo inalcanzable, pero en el momento en que dije "voy a invertir en mi y en retarme a sacar lo que nunca ha sacado", su presencia ha sido vital en esta etapa de mi vida. Randy Gage ha sido un mentor, pero como bien dice John Maxwell: "proximidad es poder y tener cerca de ti personas que han caminado el camino que deseas caminar es vital". Randy es una figura que tengo a la mano, que con su combinación de amor, desafío, humor y ser directo, me ha servido para ponerle dirección y sentido de causa a mi esfuerzo.


Podría agregar nombres como mi esposa Rosaura Yu, Sergio Hernández Ledward, Mark Fourman, Jaime Lokier y muchos más, pero el punto que deseo compartirte es: hoy tu vida se encuentra en uno de tres niveles: desafiando y superando los niveles que has logrado y encaminada hacia lo que deseas lograr; manteniendo lo que una vez lograste y estás a gusto con lo que tienes o has logrado; o no has logrado lo que quieres y no estas encaminado hacia dónde quieres dirigir tu vida. Nunca es tarde para dar el primer paso y el momento siempre es propicio para comenzar. Uno de los pasos importantes es rodearte de la gente adecuada para que no desperdicies energía, tiempo y/o dinero. Tu vida y tus sueños se lo merecen. ¿Qué vas a hacer al respecto?


¡Gracias por sacar de tu tiempo y leer este blog! Te invito a que lo compartas con otros.


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Eres el reflejo de las 5 personas con las que más tiempo pasas

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