• Jorge Meléndez

Los que controlan tu mente

El otro día platicaba con mi esposa y unos amigos de un tópico muy particular: ver televisión. Ahora, ese concepto de ver televisión ya no es el mismo de antes. Ver televisión hoy día puede ser eso o ver series, películas, documentales en Netflix, Hulu o cualquiera de las opciones que la Internet te ofrece en "live streaming" y que están al alcance de la mano. Ver tele puede ser estar frente a tu celular o tu tablet viendo una serie o una película en cualquier sitio, a cualquiera hora. Ni he mencionado los video juegos o las nuevas versiones de realidad virtual que van a ser otra distracción aún mayor.


¿Distraerte o disciplinarte?

Es más, hablaba con un amigo que me contaba de lo mucho que disfrutaba de ver los capítulos repetidos de series policiácas, tipo NCIS, CSI, La Ley y el Orden, etc. En ese momento me puse a reflexionar y ver cómo he cambiado mis hábitos, especialmente la cantidad de tiempo que le dedico a ver televisión, Netflix o cualquier opción disponible en Internet.


Ver televisión o las opciones en la Internet no es el problema, sino la cantidad de tiempo y la manera en que usas el medio para distraerte, desviarte o simplemente boicotearte de las cosas que realmente quieres hacer. Cuidado con decir, "yo sólo veo cosas educativas", ya que eso no es el problema, sino la cantidad y el momento.


Televisión y sus medios similares son una poderosa, y en ocasiones muy adictiva, distracción. La manera en que se escribe, se filma, se edite y hasta se producen muchas cosas hoy día tienen el objetivo de "engancharte" a ver el siguiente capítulo, lo que termina produciendo el efecto de estar todo un día, o en tres días, ver una temporada completa.


El punto hoy no es criticar el medio, ya que sólo es un medio. Hasta hace unos dos, casi tres años, podía estar hasta las 3 o 4 de la madrugada viendo capítulos de toda una temporada de alguna serie que me atrapó. Ya no. No critico al que lo hace, sino hago la observación del impacto que esto tiene ante las cosas que dices que realmente quieres hacer.


Las distracciones están alcance de la mano. No tienes ni que llegar a Netflix. ¿Cuántas veces estás pegado a tu celular viendo lo que dice la gente en Facebook, leyendo noticias o haciendo lo que sea en la Internet o una app? Hay muchas formas en las que permites que tu mente se vaya a tantos lugares, que le quitan energía, fuerza y vitalidad a tu empuje hacia lo que realmente quieres.


Yo podía invertir 20 a 30 horas a la semana viendo tele y cuando llegó Netflix (y sus variantes) las transferí. Hasta que un día me hice la pregunta: ¿quieres ver tu vida pasar frente a un aparato? ¿Quieres adormecerte mentalmente viendo series, películas, documentales y todo lo demás y no hacer las cosas que realmente quieres hacer?


En el momento en que dije basta, muchas cosas cambiaron. No importa si parezco un imbécil cuando la gente esté hablando de la serie del momento y no tengo ni puta idea de lo que se trata. Prefiero usar mi tiempo de otra manera que simplemente hacer lo que todo el mundo hace. Por que más allá del tiempo, está en juego algo muy serio e importante: cómo yo soy la persona que prefiere disciplinar su mente y no dejar que alguien me la siga disciplinando o controlando.


Hay muchas formas en las que nuestra mente esta siendo controlada y/o disciplinada por otros y no por nosotros. El uso indisciplinado de la tecnología, el desbalance en las horas de tiempo que pasamos frente a la televisión o un dispositivo viendo opciones de filme o video son algunas de ellas. Si sumamos que esto provoca un sentido de desconexión, aislamiento y soledad en nuestras vidas, vemos cómo es bien fácil entrar en un espacio compacto, comprimido, protegido, aislado y donde el paso del tiempo puede ser distraída y adictivamente simple. Tal vez por eso, como sociedad, guardamos tanto emocionalmente y vivimos menos literalmente.


Hoy prefiero usar la televisión, Netflix y sus variaciones como una recompensa, un dosis que me doy mayormente en mi día de descanso (domingos) y que observo y limito constantemente por mi propia disciplina mental. Es un trabajo arduo y constante, pero se puede lograr. La disciplina mental es un reflejo de la manera en que valoro y uso mi tiempo. Si tiempo es vida o tiempo es dinero, todo vive en la manera en que disciplino mi mente y la forma en que elijo darle atención a algo. Tal vez es hora de mirar la disciplina mental que hoy tienes. ¿Qué vas a hacer al respecto para mejorar la tuya?


¡Gracias por sacar de tu tiempo para leer este blog! Te invito a que lo compartas con personas como tu y que te registres en la página, si no lo has hecho.


#crecimientopersonal #disciplina #mente #mentalidad #abundancia #emprender #anquiro #blogger #disciplinamental #televisión

93 vistas

Sigue a Jorge Meléndez en: 

  • Facebook Social Icon
  • Icono social Instagram
  • Icono social de YouTube
  • Twitter Social Icon
  • Icono social LinkedIn

© 2018 Jorge Meléndez

      Dream Connector