• Jorge Meléndez

Rendirte no es ser débil

¿Te has atrapado alguna vez haciendo esto? Crees o piensas una cosa, te sientes de otra y comienzas a decirte algo para hacerte creer algo que no es y piensas que eso va a cambiar la situación. Suena gracioso, pero son muchos los que caen en la trampa. Es más, no eres el único y no estás sólo. Es parte de los juegos mentales que nos hacemos para evitar o cambiar nuestras creencias o no sentir nuestros pensamientos.


El problema no es si lo haces o no lo haces. Tampoco si está bien o mal, sino ¿porqué lo sigues haciendo si sabes que no produce el resultado que deseas? Ahí entra en juego del dicho de "locura es hacer lo mismo y lo mismo y esperar un resultado diferente". Como bien sabemos, los seres humanos no somos estúpidos, sino estratégicos. Todo lo que hacemos lo hacemos por algo, aunque nos produzca lo mismo.


Somos tan buenos en hacer lo mismo, que cuando la vida nos pide hacer algo diferente, por "default" (de manera automática) caemos en las mismas creencias. Esto comienza el mismo círculo vicioso: las mismas emociones, los mismos comportamientos y, tristemente, esperamos ganarnos la lotería o que ocurra el milagro. Queremos que las cosas cambien cuando por dentro tenemos un conflicto entre pensamientos y emociones.


Esta semana hemos enfocado nuestro blog en la importancia de trabajar con una mentalidad profesional. Hoy voy a compartirte una de dos cosas que todo ser humano tiene a su disposición para transformar estos momentos. No lo mires como remedio santo o como algo para usar cuando lo necesitas. Ese es uno de los grandes problemas que tenemos los seres humanos, creemos que el desarrollo personal es para ciertos momentos cuando en realidad es una manera de pensar y vivir para todo el tiempo.


Trabajar con tu mente es algo que tal vez has escuchado y leído mucho en nuestro blog y en muchos espacios de crecimiento personal. Y no sólo es cierto, ya que se ha probado médicamente, sino que es tal vez el músculo más importante que tenemos, junto al corazón. Es tan fuerte la manera en que hemos sido entrenados mentalmente, que ni nos damos cuenta de lo que hacemos muchas veces y el impacto que tiene en nuestra forma de ver la vida y de relacionarnos con el mundo.


La primera cosa que todos tenemos disponible para manejar estas situaciones, tal vez es la más difícil. Requiere un grado de honestidad, humildad y, como se dice en inglés "surrender", rendirte o dejar de resistir lo que estás resistiendo en ese momento. Se llama "reconocer y aceptar" lo que esta sucediendo en ese instante. Lo que tu resistes persistes, lo que tu aceptas, desaparece.


Mucha gente piensa que aceptar lo que sucede es como "pensar que soy débil, que no soy capaz o que no puedo manejar la situación". No, el aceptar la situación es una manera de "haquear tu cerebro" para que no entre en el circuito de pensamientos automáticos por "default". Ahí es que tienes la oportunidad dorada de crecer, de aprender y de salirte de lo que siempre haces y poder hacer algo diferente. (Ojo: estoy claro que los analíticos o los escépticos pueden pensar: ¿y de dónde va a llegar la solución o el milagro? Seguro que no va a llegar de lo que ya sabes que haces que produce lo mismo).


Si en el momento en que estas angustiado porque no tienes dinero, o no sabes cómo vas a enfrentar cierta situación, haces un alto y dices: "me rindo, no tengo clara la respuesta o la solución en este instante que no sea caer en mis patrones automáticos y de sobrevivencia. Voy a hacer un alto, respirar y darme un espacio para que una nueva respuesta, una solución o una posibilidad pueda abrirse". Lo suelto por unas horas (o unos días) y dejo que el silencio, las señales o mi mente pueda abrirse a ver nuevas maneras de ver la situación. Recuerda, el problema no es el problema, sino tu manera de ver el problema.


Ahora, si eres de los que te gusta hacer las cosas solo y no recurrir a nadie, este ejercicio tendrá sus retos. Salirte de tu mente reactiva y de esa manera de pensar es un desafío. Ya tu sabes que estás impuesto a hacer las cosas de una manera y tal vez la solución pueda ser que recurras a tomar en cuenta la opinión, ideas, apoyo o pedirle a la gente insumos de la situación. No estoy diciendo que te vayas de un lado de la valla al otro, pero considera hacer las cosas de otro modo.


El rendirte es una manera de decirle a tu EGO que "no voy a ser seducido por el lado oscuro", como le dirías a Darth Vader. Es una manera de salirte de la mente reactiva, escasa y centrada en sobrevivir y comenzar a activar tu mente de pensamiento crítico y de fluir en la prosperidad. Es ver que detrás de un aparente momento de pánico, reacción o hacer lo que siempre haces, puede abrirse una puerta a una nueva dimensión dentro de ti y ver lo que nunca has visto de este momento y de esta oportunidad para tu vida.


No va a ser cómodo, pero las recompensas pueden ser enormes. Tu eliges. ¿Qué vas hacer al respecto? Mañana te comparto la segunda arma que posees para darle un vuelco a tu manera de pensar y tener la mentalidad de un

Rendirte no es una muestra de debilidad, sino de poder.

profesional.


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