• Jorge Meléndez

Lo que resistes, te arrolla

Actualizado: 9 de ago de 2018

Ayer durante el desayuno, hablaba con mi esposa y su familia sobre la manera en que la tecnología saca uno de dos aspectos de la gente: la aceptación o la resistencia. Como aquellos que la aceptan pueden encontrar valor y conveniencia en ella, mientras aquellos que la resisten puede seguir cerrados a otro mundo, simplemente por la manera en que categorizan o piensan que no vale la pena hacer ese cambio. Es un proceso que cuesta en ocasiones, pero necesario hacia dónde vamos como condición humana.


¿Qué cosas todavía resistes, o te cuesta usar o aceptar en esta época de la tecnología, donde los cambios son la orden del día? Nadie te obliga ni hacerlo, ni aceptarlo, pero la pregunta vital es: ¿con qué reemplazas eso que rechazas? Porque si te quedas en el resistirlo te desconectas, pero algo vas a perder en el proceso. Ejemplo, ¿cuánta gente conoces que se resistía a tener un celular en algún momento? ¿Cuánta gente rehusa usar las aplicaciones de redes sociales, pero no así las bancarias o de otro tipo? ¿Cuenta gente quiere hacer negocios a la antigua y siguen perdiendo clientes porque su clientela no piensa como ellos? Son preguntas con diferentes propósitos, pero todas tienen algo en común: el uso de la tecnología y como aprendes a moldear tu vida con ella.


Ejemplo 1: le he dado coaching a muchas personas que tienen un negocio (ya sea de bienestar, nutrición, fitness, ropa, ventas, etc.), pero no quieren adentrarse en el mundo de la tecnología o aprender a usar las redes sociales. El no hacerlo le ha costado mucho: expandir su negocio, atraer nuevos clientes o hasta crear un servicio online. Algunos han perdido sus negocios o han visto como se ha contraído su mercado. El querer pensar que la gente va a llegar a tu negocio porque eres bueno, es una fantasía como las princesas en los cuentos de hadas. La mayoría de tus clientes usan las redes sociales, y muchos se dejan llevar por lo que le venden en ellas. Esa resistencia te puede costar mucho dinero y clientes. Yo, personalmente, resistí esta alternativa durante algún tiempo.


Ejemplo 2: Todo aquello que me simplifique la vida, pero que no me exponga, lo aprendo y lo uso: hacer pagos en línea, no perder tiempo en el banco, poder conectarme o comunicarme a un menor costo y aquello que me permita orientarme (WAZE, Google) o darme claridad con lo que quiero o busco (comprar pasajes o buscadores de precios de hotel, restaurantes, etc). Muchos que supuestamente resisten la tecnología no tienen ningún problema con este aspecto de ella. Ahí es simple: como uso la tecnología para las cosas que me convienen o requiero, el aprendizaje no es tan forzoso o la resistencia es reemplazada por la necesidad o la conveniencia. ¿Cómo sería si la gente aplicara este principio para todo negocio o servicio que quiera ofrecer al mundo como opción?


Ejemplo 3 (esta la estoy aprendiendo en la práctica todavía): No es lo mismo ofrecer un servicio y ser bueno en algo, que convertirte en un producto con un propósito y agregar valor con tu propuesta. Es hacer algo diferente o innovador. Aquí tu propósito no puede ser esperar a que lleguen clientes a tu puerta, sino ofrecer algo que agregue valor y la gente se conecta contigo (o no) y con tu mensaje. Algunos te van a seguir por la resonancia del mensaje, no por el producto que ofreces. Otros van a querer el producto que ofreces porque el mensaje va con su estilo de vida, pero aquí la transparencia es tan importante como el propósito y el mensaje. Este modelo no se hace de la noche a la mañana, sino que se construye. Aquí mucha gente le cuesta soltar la mentalidad de ser empleado o profesional con un título o certificación y convertirse en una historia poderosa y atractiva que genere un modelo de negocio diferente e innovador a través de contenido intelectual propio.


Durante mucho tiempo yo resistía comprar música online, prefería esperar visitar una tienda. Había un problema: éstas se hacían cada vez más pequeñas y el inventario que tenían era mucho más limitado y se enfocaba en lo que más vendía. Esto provocaba en mi una enorme frustración e impotencia. Hasta que me pregunté: ¿cuál es mi propósito de resistir algo que esta fuera de mis manos? Era mi apego a un formato físico (el disco de vinilo o el compacto) y el no querer adentrarme a buscar de manera digital todo el universo de música que está en la Internet. Los artistas no han dejado de grabar, de hacer música. Su propuesta ha tenido que adaptarse, usando la tecnología, no resistiéndola. Como artista que soy, y que todos somos, es hora se aprender a convivir con ella. ¿Qué vas a hacer hoy para acercarte al mundo a través de la tecnología? Mañana vamos a ver ¿qué pasa cuando no reemplazas tu resistencia con algo de igual o mayor valor?

Resistir los cambios puede costarte más de lo que piensas

Si crees que alguien puede beneficiarse de ller este blog, te injvito a que lo compartas. ¿Quieres saber más de Anquiro? Regístrate en el botón de esta página que lo dice o entra a www.jorgemelendez.com.mx y espera que te salga la ventanilla para hacerlo. Esgratis y no compartimos tus datos con nadie. Hoy lunes tenemos nuevo Anquiro Podcast en anchor.fm/jorgemelendez y los jueves nuevo Anquiro TV por YouTube, nos encuentras como Jorge Meléndez. ¡Gracias por sacar de tu tiempo para leer este blog! #resistencias #propósito #crecimiento #rompercreencias #tecnología #anquiro #agregarvalor #mentalidad #visión #emprendedor


38 vistas

Sigue a Jorge Meléndez en: 

  • Facebook Social Icon
  • Icono social Instagram
  • Icono social de YouTube
  • Twitter Social Icon
  • Icono social LinkedIn

© 2018 Jorge Meléndez

      Dream Connector