• Jorge Meléndez

Ser bueno no es igual a ser atractivo

Ser bueno no es suficiente. Eso te servirá para llegar a la puerta de entrada y que te den acceso al parque. Ahora, entrar al parque no es suficiente, sino conocerlo, ver cuánto se extiende, cuán grande es, cómo opera, quién lo visita y como tú te conviertes en una de las atracciones del parque. Es dar un salto de bueno a extraordinario. Un salto que muchos no están dispuesto a dar. Un salto que no pasará de la noche a la mañana, pero en algún momento parecerá así para otros.


Si eres empleado, y quieres seguir siendo uno, tal vez estas líneas no son para ti. Eso sí, puede que encuentres valor en estas líneas si lo lees sin tomarlo personal. Si eres un profesional independiente satisfecho con el servicio o producto que ofreces, tal vez estas líneas no son para ti. Aunque si logras que no salga tu lado crítico y/o cínico y te ciegue, puede que algo se te revele. Si estás pensando emprender, de hacer algo que nadie ha hecho o hacerlo de una manera en que nadie lo ha hecho, estás líneas son para ti, aunque tal vez no son las que tu esperabas leer.


Cuidado, no confundas lo que lees con algo inalcanzable. Lo que pasa es que muchas veces queremos usar la etiqueta de "ser bueno" como carnet de identidad para justificar todo lo que no hemos querido aprender o dominar y no retarnos para ir a un siguiente nivel. Es una manera sutil de querer que el mundo acepte nuestro talento "con sus defectos" o deficiencias y te den un "Pase por Go" y cobre sus 200 dólares. (Como en el juego de Monopolio).


Ser bueno te obtendrá el título, el trabajo y hasta el puesto. Seamos claros, el parque de diversiones es de otro y tu eres parte del sistema operativo que hace que el nombre de otro brille en el firmamento de posibilidades. Nada malo con eso, de verdad. Sólo que tengas claro el contexto de las cosas. Lo mismo pasa cuando eres un profesional independiente, tu talento, habilidad, producto o servicio lo presentas de tal manera que eres único en su clase y has creado una brecha entre tu y la competencia. Ahora, ¿qué cosas haces en la práctica que sabes que no te funcionan si deseas ir al siguiente nivel de calidad?


El otro día en mi blog les revelé mi secreto del temor a empezar de nuevo a mis casi 55 años. (Puedes encontrarlo aquí www.jorgemelendez.com.mx/blog/libera-tu-secreto). Para ser brutalmente honesto, a nadie le importa el tiempo que le he dedicado a prepararme, ni lo que he tenido que encarar para lograrlo. Todo lo que haya logrado con mis talentos en el pasado no se van a transferir automáticamente a mi emprendimiento y la gente no me va a dar crédito por ello. Es empezar de cero. Es crear algo en lo que yo creo firmemente que puede ser un servicio o manera diferente de presentar un producto que la gente busca o resuelve un problema. Pero la única manera de hacerlo es agregando valor a la gente, no esperar a que la gente me busque por lo que he hecho.


Cuando he sido empleado he visto cómo me preparo, me educo, mejoro y ofrezco lo mejor de mi para la empresa a la que agrego valor. Ojo, la empresa es el vehículo y la que se lleva el crédito al final del día. Esa empresa va a seguir conmigo, sin mi y a pesar de mi. Como profesional independiente pasa algo muy similar, con la diferencia de que no tengo que responderle a un jefe y yo puedo ser mi peor jefe al no tener que rendirle cuentas a nadie y no dominar los aspectos que me lleve a crecer como una empresa. Muchos creen que el éxito, el dinero o la demanda es suficiente como para cubrir las incapacidades o las áreas de oportunidad. No lo es y vas a pagar un precio por ello, si no lo estas pagando ya.


Emprender, en el verdadero sentido de la palabra, no es para todo el mundo. Es un mundo muy atractivo, que puede sentirse por momentos muy solo aunque hoy día es más y más la cantidad de gente que se está moviendo en esa dirección. Es un mundo que pocos dominan, pero muchos aspiran. Es un parque de diversiones que primero requiere que conozcas quién eres, qué quieres, qué atracción quieres ser, qué vas a hacer para ser atractivo, único, diferente, distintivo y adquirir tu presencia en el parque.


Ser bueno es una manera de decir que con ser (tu título o habilidad) _________ es suficiente. Si quieres sobrevivir, tal vez. Hay miles de personas en el mundo que hacen lo que tu y yo hacemos. La pregunta es: ¿qué voy hacer para no caer en el síndrome de "ser bueno es suficiente"? Seas empleado, profesional independiente, empresario o dueño de tu negocio, o aspires a ser emprendedor, la pregunta puede tener valor si te enfocas en como diferenciarte como servicio o como producto y hacerlo de manera profesional. Va a requerir creatividad, un sentido de innovación, pensamiento crítico, rodearte de personas que sean honestas contigo, mejora continua y conectar con las personas a las que deseas

¿Quieres ser la atracción?

servir. Lo mejor de todo es que tu eres capaz de alcanzar eso y más si estás dispuesto.


Si alguien se puede beneficiar de leer estas líneas, compártelo, aunque lo más importante es que lo pongas en acción. ¿Quieres estar al día de lo que viene en Anquiro? www.jorgemelendez.com.mx y regístrate, es gratis y no compartimos tus datos. Todos los lunes tenemos Podcast nuevo en anchor.fm/jorgemelendez y todos los jueves nuevo episodio de Anquiro TV en YouTube, donde nos encuentras como Jorge Meléndez. ¡Gracias por sacar de tu tiempo para leer este blog! #crecimientopersonal #anquiro #excelencia #serprofesional #diferenciarte #servicio #sueños #emprender #másallá #mejoracontinua

89 vistas2 comentarios

Sigue a Jorge Meléndez en: 

  • Facebook Social Icon
  • Icono social Instagram
  • Icono social de YouTube
  • Twitter Social Icon
  • Icono social LinkedIn

© 2018 Jorge Meléndez

      Dream Connector