• Jorge Meléndez

Los mensajes que son para ti

Actualizado: 11 de sep de 2018

Te levantaste en el medio de la noche sudando, no por un sueño, sino porque un despertador interno decidió sonar en ese momento de tu vida y te dejó un claro mensaje en tu mente: es hora de comenzar.


En uno de tus peores momentos de tu vida, decidiste hacer algo que jamás pensabas hacer, y menos en ese momento, que te dijo: si eres capaz de hacer esto ahora, quiere decir que por aquí debes caminar.


De manera casi imperceptible, comenzaste a dar pequeños pasos, de hacer ciertas cosas que al principio no tenías mucha fe en ellas, pero con el paso de los días, semanas y meses, se convirtieron en un músculo que requiere atención, ejercicio, expresión y cuidado. Algo ya se convirtió en parte de tu vida y de tu expresión.


Lo perdiste todo y, por primera vez, dijiste: si ya no tengo nada más que perder, ahora voy a apostarle a lo que siempre quise hacer, que por miedo a perder no lo hice.


Cuando menos esperabas que se fijaran en algo que estabas haciendo, alguien dijo una palabra, una frase, un gesto o una afirmación que desató una fuerza interna y te has vuelto imparable desde entonces.


Tal vez has vivido una o más de los episodios que acabo de describir. Tal vez no has vivido ninguno, pero algo dentro de ti te dice que te muevas, que hagas algo, que ya es tu momento. No se trata de encontrar el momento ideal, sino comenzar con el momento decisivo.


El camino hacia la definición y manifestación de tu sueño o misión en esta vida es único y diferente para cada persona que decide emprenderlo. Algunos lo escuchan desde su infancia, otros en la adolescencia y, la gran mayoría, se abren al llamado en la adultez. Ahora, en el camino hacia el encuentro con tu misión, van a llegar pequeños avisos, señales que, tarde o temprano, van a convertirse en los derroteros de tu rumbo.


Todos queremos el éxito, el resultado, el reconocimiento y lo que llega con el haber completado algo que muestra un nivel de entrega o compromiso como pocas veces lo tenemos en la vida. Ahora, para llegar a ese lugar, es imperativo empezar tu proceso, tu camino. Para llegar al destino requieres atravesar el proceso.


El llamado para algunos no será con fuegos artificiales, ni con momentos dramáticos o superar la noche oscura del alma, sino como un susurro en la noche, una nota musical, una intuición, un destello ordinario que hace el momento sea extraordinario. Lo importante no es cómo llega el llamado, sino cómo te abres a escuchar, responder y a actuar en el momento que lo recibes.


Hoy tu puedes estar en uno de tres lugares: definiendo tu camino, haciendo el camino o completando el recorrido inicial. Hoy la vida te está enviando señales, pequeñas o grandes, por diferentes medios para acompañarte en tu jornada. Algunas son para que te muevas, para que comiences. Otras van hacer para que confíes, para que sigas caminando. En su momento, unas llegarán para decirte si vas por el camino correcto o debes modificar o cambiar de camino. Y, finalmente, llegarán señales para que completes y confíes en que llegar al destino es más importante que lo que pase una vez hayas llegado.


¿Qué vas hacer con las señales que estás recibiendo? ¿Cómo vas a ponerlas en acción? Tu sueño y tu misión de vida se lo merece. ¡Gracias por leer este blog! Compártelo con alguien y si deseas estar conectado con Anquiro, www.jorgemelendez.com.mx, es gratis y no compartimos tus datos. Todos los lunes tenemos un nuevo Anquiro Podcast en anchor.fm/jorgemelendez y cada jueves un nuevo episodio de AnquiroTV en YouTube, nos encuentras como Jorge Meléndez. #señales #misiondevida #crecimientopersonal #anquiro #mindset #confirmaciones #ahora #riesgo #compromiso #caminodevida

Las señales ya están siendo enviadas.

43 vistas2 comentarios

Sigue a Jorge Meléndez en: 

  • Facebook Social Icon
  • Icono social Instagram
  • Icono social de YouTube
  • Twitter Social Icon
  • Icono social LinkedIn

© 2018 Jorge Meléndez

      Dream Connector